Como hacer realidad el sueño de Dios en nuestro ministerio

G12

Como pastores y líderes queremos que nuestro ministerio evidencie la realidad del sueño de Dios, cuando logramos esto se produce gozo y satisfacción, trae fructificación, multiplicación y se demuestra que estamos alineados a la voluntad de Dios.

A través de los años, los Pastores Cesar y Emma Claudia Castellanos, han experimentado vivir el sueño de Dios en sus vidas y ministerios sin dejar de trabajar a diario en ello por medio de la Visión G12.

Hoy queremos compartirte 3 aspectos importantes para cumplir el sueño de Dios en nuestro ministerio y que este se vuelva evidencia real de lo que hay en el corazón de Dios.

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.

Génesis 12:2-3 RVR1960

En nuestra última y más reciente Convención Internacional G12 «Unción de Multiplicación 2022» pudimos experimentar y recibir la palabra de Dios para adquirir la unción de la multiplicación, con el fin de hacerla viva al interior de nuestros ministerios y así extender el reino de Dios a las naciones de la tierra.

Para cumplir el sueño de Dios en nuestro ámbito ministerial es necesario:

1. Estar dispuesto al cambio: Dios nos revela el sueño que tiene para nuestro ministerio a través de una constante relación personal con él, y por medio de la Visión G12 nos dispone y equipa para hacer la visión de manera efectiva con el fin de evidenciar el sueño de Dios por medio del crecimiento de nuestro ministerio.

2. Oír la voz correcta y desechar las voces que matan sueños: Muchas veces, cuando anhelamos el crecimiento de nuestro ministerio, un cambio en nuestra naturaleza, tener visión y querer cumplir el sueño de Dios como Pastores y líderes, nos rodean voces que nos alientan a seguir y perseverar, pero también voces que nos detienen y nos confunden con frases como: Eso no es para ti, no lo puedes lograr, esto no viene de Dios, en fin, estas voces lo único que quieren es que aceptemos nuestras circunstancias para quedarnos estáticos y sin crecer, por eso es importante seguir las enseñanzas que hemos recibido de parte de Dios y su palabra en las diferentes convenciones o ministraciones, entendiendo que es la voz de Dios, para que su sueño se cumpla en nosotros y en nuestro ministerio.

3. Enfocarse y realizar un plan de acción: El estar enfocado en el sueño de Dios y diseñar un plan de acción para llevar a cabo este sueño complementa y evidencia nuestra fe y confianza en Dios.

Un plan de acción tiene los siguientes ámbitos fundamentales:

¿QUÉ HACER?

En este ámbito es donde establecemos, nuestra meta y nuestros objetivos, nuestros objetivos deben ser:

  • Específicos: Ej. Quiero crecimiento en mi ministerio.
  • Medibles: Ej. Para este crecimiento, debo enfocarme en el trabajo con los 12 discípulos.
  • Alcanzables: Ej. Para enfocarme en 12 discípulos, requiero preparación en la palabra y trabajar con cada uno de ellos, estableciendo metas y fechas de cumplimiento.
¿CÓMO HACERLO?

Aquí es donde definimos las actividades correspondientes que aterrizarán nuestros objetivos en acciones que evidenciarán el cumplimiento de los mismos, Ej. Estrategias Evangelísticas, encuentros, discipulados, estudios bíblicos, consejerías, realizar un cronograma detallado de estas actividades.

    ¿QUIÉN LO HARÁ?

    Es importante definir los responsables de llevar a cabo cada acción con el fin de hacer seguimiento al plan de acción establecido, Ej. Delegar responsabilidades por área y por actividades, para hacer seguimiento y supervisión.

      ¿CON CUÁNTO SE HARÁ?

      Aquí definimos los recursos necesarios para llevar a cabo cada actividad y así cumplir con los objetivos propuestos, Ej. Si se trata de una estrategia evangelistica, definir, los recursos físicos, humanos y monetarios que se requieren con el fin de preparar toda la logística necesaria.

      ¿CUANDO SE HARÁ?

      En este ámbito establecemos, fechas de inicio y fechas finales de cada actividad con el fin de cumplir con nuestro plan de acción establecido y así poder ver nuestro sueño ministerial una realidad.

      ¡No te limites a estar al lado del camino, hay un sueño y una visión clara para ti de parte de Dios, sigue los pasos de Jesús, planifica tu trabajo y verás como el sueño de Dios se hará realidad en tu vida y en tu ministerio!