VIVIENDO UNA GRAN PRUEBA DE FE

Cuando conocí del Señor estaba pasando una etapa muy complicada, me detectaron una enfermedad degenerativa que se llama Esclerosis múltiple y es la degeneración del sistema nervioso central, a los seis meses de estar así, el Pastor César Castellanos organizó un seminario de liberación a la cual yo no quise entrar, sin embargo estaba la banda terminando de tocar y el predicador dijo “siento que hay alguien enfermo, cierren la puerta y quien quiera ir bien pueda” y comenzó a cantar “aleluya, aleluya” y con ese cantico fui libre. Al tiempo sentí nuevamente dolores y síntomas de lo que había tenido en mi cuerpo y fui a buscar al pastor y le dije “cómo es eso que uno se na y después siente lo mismo” y el Pastor me explico un principio para la fe y la conquista de la sanidad “ la sanidad es cómo cuando uno arranca un árbol de raíz, las hojas no se van a secar al otro día pero siempre se están secando, cuidado con la duda, el temor y el pecado, por esas tres cosas tu puedes perder la sanidad” oro por mí y nunca más estuve mal.

23 años después de vivir esta lucha, me encontré con una prueba más, esta vez se trataba de la salud de la bebe que estaba esperando, los médicos decían que mi hija no estaba teniendo el crecimiento que debía tener. Ese día le ore al Señor preguntándole por qué estaba viviendo una segunda prueba y al día siguiente el Pastor pidió tener una video conferencia conmigo, me dijo justo lo que yo estaba pensando, me fortaleció mucho cuando me dijo que no pensara en que estaba pasando por la misma prueba, que no estaba repitiendo desierto, me aseguró que simplemente el Señor me había preparado en la fe para que conquistara este desierto, solo necesite esto para entender que no estaba repitiendo un desierto.

En medio de este tiempo por mi condición, comencé a comer y engordar, subí 25 kilos, pero la palabra que me conforto y con la cual me sostuve fue “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que salga de la boca de Dios”. Dije la palabra y el milagro fue inmediato. Luego tuve de nuevo una video conferencia, esta vez con la Pastora Claudia y me pregunto para que fecha nacería la niña, le dije que entre junio y julio y abrió el libro de las declaraciones y leyó la declaración del 25 de Junio y me desató toda la promesa de Abraham.

Me fui al médico y programamos esa fecha para hacer cesárea y así fue, vimos el milagro cuando Camila nació, en perfectas condiciones. Ahora junto con mi esposo Saúl, estamos pasando un tiempo de conquista en Ciudad de México como Pastores misioneros, realmente nos sentimos apasionados por la Visión y somos bendecidos con todo lo que está pasando en este país.

Saúl y Gloria Salamanca · Pastores misioneros México DF

Start typing and press Enter to search