UNIENDO GENERACIONES

jbarriosHe visto la gracia de Dios sobre mi vida y sobre mis generaciones, he entendido que el Señor tiene un propósito con cada familia y que su deseo es unir bajo una promesa a los padres, los hijos y a su descendencia. Por esta razón, quiero compartir con ustedes la forma de cómo Dios lo ha hecho en mi vida y en la de mi familia, e invitarlos para que sueñe y se apropie de ese propósito.

Conocí al Señor en el año 1980, llegué a la iglesia con mis dos hijas mayores aún pequeñas. Junto con mi esposo teníamos una farmacia y él trabajaba hasta tarde en el negocio. Éramos una familia que contaba con lo necesario, pero nos faltaba la solvencia económica y por supuesto entrar en los planes de Dios. Una de las primeras enseñanzas que escuché del pastor César Castellanos fue: “Todo lo que quieras alcanzar en el plano natural, primero conquístalo en el mundo espiritual”. Así comencé a descubrir que a través de mi oración podría cambiar las circunstancias en las que vivíamos y marcar el futuro de mi familia. En esa búsqueda de Dios, recibí esta promesa:

“Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre” Isaías 59: 21

AUNQUE AL COMIENZO NO ENTENDÍ LA DIMENSIÓN DE ESTA PALABRA, PUES ERA UNA MUJER QUE HASTA AHORA COMENZABA A CONOCER AL SEÑOR, SENTÍ LA CONVICCIÓN QUE ALGO COMENZARÍA EN MI FAMILIA Y QUE EN LAS MANOS DEL SEÑOR ESTABA NUESTRO FUTURO.

Hoy en día mis cuatro hijos sirven al Señor como pastores en EEUU, Holanda y aquí en Colombia. Mis nietos están creciendo en familias llenas de amor por el Señor y he comenzado a ver como Dios se manifiesta a través de ellos.

Quiero compartir con ustedes estos consejos que les ayudarán a unir sus generaciones:

1. NO SE ENFOQUE EN EL PRESENTE

A veces las mujeres somos dadas a enfocar demasiado nuestros pensamientos en lo que estamos viviendo, en las circunstancias. No dejé que esto predomine en su vida, Dios tiene primeros inicios y Él irá transformando su familia.

2. HAGA QUE LA ORACIÓN SE CONVIERTA EN UN DELEITE PARA SU VIDA

Al comenzar mi vida cristiana aprendí a pasar tiempos de oración en las noches con el Señor, allí dejaba todas mis angustias y peticiones. Poco a poco aprendí a refugiarme en la oración y a orar guiada por el Espíritu Santo.

3. TENGA UN CONTACTO PERMANENTE CON LA PALABRA

Desarrolle el hábito de estudiar la Biblia, permita que Dios le hable todos los días. Así el Señor comenzará a mostrarle su propósito y usted podrá orar conforme a esas promesas.

4. TRAIGA LA PALABRA DE DIOS A SU FAMILIA

Tenemos que tener una vida equilibrada, no descuidar nuestras responsabilidades tras la excusa de una vida espiritual. La Palabra es vida y Dios quiere que traigamos esa vida al interior de nuestro hogar.

5. ASISTA A LA IGLESIA JUNTO CON SU FAMILIA

A veces el enemigo quiere que pensemos que nuestros hijos son un impedimento para ir a la iglesia, eso no lo podemos aceptar. Nuestros hijos son una bendición y ellos recibirán protección y dirección para sus vidas al congregarse.

Oro con la convicción de que usted será una mujer de fe y transformará su presente y el futuro de sus generaciones bajo las promesas de Dios.

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