UNA GENERACIÓN DE NIÑOS PARA JESÚS

Jesús sin lugar a dudas es el hombre más asombroso que ha pisado la tierra; cada uno de sus pasos tienen mucho que enseñarnos. Cómo no seguirlo si cada cosa que hacía era parte de un plan perfecto ideado por el mismo Dios con el único objetivo de rescatar a su perfecta creación. Cuando se habla de un plan, cada pequeño detalle es importante y por eso estudiar sus palabras, sus gustos, sus reacciones, su vida, nos llevan a entender que Él fue el más Grande Héroe.

Este gran Héroe tiene un magnífico poder: es especialista en los casos olvidados, Él se detiene a mirar lo que otros no mirarían, Él le da importancia a lo que muchos no se la darían, “Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Mateo 25:40.

Para Jesús eran muy importantes los más pequeños. En este caso, los niños que corren en nuestras reuniones, aquellos que en ocasiones hacen ruido y no nos dejan poner atención o que tal vez lo que buscan es llamarla.

Estos a los que Él nombra mis hermanos más pequeños, definitivamente captaban la atención del maestro a tal punto que la Biblia menciona cómo ellos corrían para estar con Él y cómo Jesús pedía que no se los impidieran. Parece que la estrategia del enemigo siempre es colocar barreras para ensombrecer la imagen de Cristo a los niños y a nuestros pre juveniles. Contrario a esto, el deseo más grande del corazón de Dios es que los ayudemos a acercarse a Él.

Hay mucho que podemos hacer para llevar a Jesús a los más pequeños, pero lo primero a tener en cuenta es el tiempo en que vivimos, un tiempo totalmente manipulado por el enemigo para robarse la inocencia, para destruir su autoestima, llenándolos de inseguridad y de información errónea; todo con el firme propósito de ensombrecer la obra de la Cruz, destruyendo una generación de pastores, evangelistas, adoradores, maestros.

“Estos a los que Él llama mis hermanos más pequeños, definitivamente captaban la atención del Maestro”.

Este es un llamado para aquellos que siguiendo los pasos de Jesús, quieran ser esos héroes que rescaten y lleven a tener un encuentro con quien desde el inicio de los tiempos los ha estado buscando.

Es increíble como el enemigo les ha vendido la idea de un Dios aburrido y pasado de moda. Es hora de presentar a Jesús de manera práctica y juvenil. Que conozcan el amigo, el confidente, el que se interesa por ellos, el que los escucha, el que nunca los abandonará. Para eso, sé innovador con la manera de presentarlo: historias, obras de teatro, títeres, ayudas visuales (películas, videos y canciones).

No olvides que la mejor manera de enseñar es volverse como un niño, Mateo 18:3 dice “ y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”

Esta recomendación debe ser importante para aquellos valientes que deciden aceptar el reto de ir al rescate.

Debemos conocer su mundo, saber qué les gusta, cómo hablan y entender que todas las etapas por las que atraviesan son diferentes y por eso, necesitan un trato como tal. Una manera de presentar el mensaje sería la siguiente:

HAGAMOS QUE SE DIVIERTAN

La primera sección son actividades lúdicas que buscan exponer el tema a tratar. Juegos, dinámicas, canciones, talleres, que despierten en los niños el deseo de aprender y serán útiles para romper el hielo.

HAGÁMOSLO VERDADERO

Este es el momento en el que se presentan a los niños un principio de la palabra a través de un personaje bíblico. Es un tiempo muy importante ya que los niños se acercan a la verdad de la palabra y la reconocen como la única fuente de vida.

HAGÁMOSLO PARA SIEMPRE

Es el broche de oro de cada enseñanza. Es indispensable que mediante la práctica cada niño haga propia la palabra. Así pues, desarrollamos actividades manuales que sirven de recordatorio de lo aprendido en el día y que será el apoyo para que los padres estudien la lección con los niños.

  • PREJUVENILES

Hemos notado como más que nunca en este período de la historia los pre-juveniles están siendo atacados por los medios, la presión social, la imagen, las relaciones y aún el área moral. Están siendo continuamente bombardeados por imágenes, palabras, música que buscan consumir sus mentes, sus sueños y dañar sus corazones.

El enemigo sabe bien que si logra cautivar a un pre- juvenil estará afectando toda una vida. En esta etapa es donde ellos se están enfrentando a decisiones como qué tipo de ropa quiero usar, cómo me voy a peinar, qué amigos quiero tener y en qué voy a creer, entre muchas más. Es una etapa en donde nosotros como iglesia debemos brindar un lugar para ellos, en donde encuentren eso que en otro lugar no, es decir, la plenitud del AMOR DE DIOS.

Por esto nace la reunión de Pre, un tiempo en donde se presenta de manera, fresca, útil, práctica y sobre todo viva la palabra de Dios. Un lugar en donde el principal objetivo es guiarlos a ellos a encontrarse con JESÚS, conocerlo y tomar la decisión de nunca separarse de Él. Como última característica, recuerden que la mejor predicación es nuestra propia vida; somos cartas abiertas y ellos buscan modelos dignos de imitar.

Convirtámonos en sus mayores retos, que podamos decir al igual que Pablo: “Sed imitadores de mi, como yo de Cristo”. Así que háblales con tu ejemplo ¡Esa es un enseñanza que nunca se les olvidará!

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