CONOCIENDO A BERT PRETORIUS Pastor de 3C Ministries Sudáfrica

CONOCIENDO A BERT PRETORIUS

Pastor de 3C Ministries Sudáfrica

La Visión es un arma poderosa de conquista en este tiempo alrededor del mundo y es evidente  cómo se ha expandido por las naciones de la tierra de una manera poderosa, llegando a los lugares más lejanos y llevando un avivamiento exponencial.

En esta ocasión, en una entrevista exclusiva para la Revista Visión 2019, el pastor Bert Pretorius nos cuenta acerca de su testimonio y sus experiencias personales de cómo la Visión ha cambiado no solo su vida, sino su familia, su ministerio y también el continente africano.

Revista Visión: Cuéntanos acerca de tu testimonio y cómo llegaste a nacer al sueño de Dios en el pastorado en tu nación

Pastor Bert Pretorius: Fui llamado desde una edad muy joven y estuve en la tarima desde los 12 años de edad involucrado en la parte musical del ministerio; después comencé a predicar a los 17 años. Plantamos nuestra primera iglesia cuando yo tenía 23 años y la iglesia creció en esa entonces. Luego nos mudamos a otra ciudad donde estamos actualmente (Pretoria, Sudáfrica), y en el mes de enero del año 2000, plantamos la iglesia que pastoreamos en la actualidad que se llama 3C Church. La iglesia creció, pero en el fondo sentía que algo estaba faltando, a pesar de que estábamos avanzando. Fue ahí donde empezó una búsqueda. Yo había estudiado diferentes modelos de iglesias, entre los cuales estudié el modelo de G12, y en mi mente tenía mucho sentido, pero no había captado la esencia de la Visión en mi corazón. Entonces un día, estando en Corea del Sur en una convención del Dr. Cho, tuve la oportunidad de conocer al pastor César Castellanos por primera vez, y al escuchar de la Visión, empezó a ser revelada en mi corazón. Y sé que ese día todo cambió para nosotros. Llamé a mi esposa y le expliqué a ella lo que había en mi corazón y el impacto que había generado. Ella lo entendió perfectamente.

Cuando regresé a Sudáfrica, empezamos a implementar la Visión, y desde ese enero del año 2002, decidimos ir por primera vez a Bogotá y no hemos faltado a ninguna convención desde entonces, porque hemos visto un gran fruto.

Hemos pasado por diferentes etapas de desarrollo, aprendiendo a amar la Visión, a entenderla, y de esa manera nuestra iglesia ha crecido: hemos pasado de tener 800 miembros que teníamos al inicio de comenzar a implementar la Visión, y ahora tenemos más de 30.000 miembros activos y alrededor de 2.500 grupos celulares. Por este motivo estamos muy agradecidos con Dios.

Revista Visión: ¿Qué ha hecho la Visión en las familias que están bajo tu ministerio?

Pastor Bert Pretorius: La Visión no solo ha traído cambio a la congregación, sino también a mi vida y la de mi familia. Dios ha traído transformación a mi matrimonio y nos ha llevado a un nuevo nivel. Todos nuestros hijos están sirviendo al Señor con pasión, todos tienen el fuego de Jesús en sus corazones y Dios nos ha dado el privilegio de poder llevar el mensaje a las naciones de la tierra como familia, así que no hay mayor testimonio que ver esa bendición sobre nosotros y la iglesia.

Considero que somos una familia normal que hemos pasado por momentos de desafíos y problemas, pero me he dado cuenta que la Visión te equipa en cómo manejar y tratar a los hijos, y cómo explicarles los planes y el propósito que Dios tiene para sus vidas. ¡Creo que eso ha hecho la diferencia en nosotros! He visto el caso de varios pastores a nivel cristiano que pasan por las mismas luchas, pero la diferencia es que nosotros tenemos las herramientas que hemos obtenido al hacer la Visión, y en cosas tan sencillas como estar sometidos bajo autoridad a un pastor, rendir cuentas, tener un consejo oportuno y sabio a tiempo, vemos la protección de Dios a través de la Visión, porque si no fuera por eso, ni mi esposa ni yo estaríamos donde estamos hoy en día. La Visión es tan poderosa que nos ayuda a equiparnos para poder ser los padres, esposos y familias que Dios quiere que seamos.

Es de esta manera que estamos conquistando el territorio africano, no simplemente por tener la estructura de la Visión en nuestra mente, sino por tener el corazón de la Visión que trae transformación. Amamos a los pastores, amamos sus familia, y tenemos una carga especial por cada uno de ellos, porque entendemos que si la familia de un pastor no está sana, pero de igual manera se dedica a aplicar la Visión, entonces tal vez crezca en discípulos, pero va a reproducir una familia quebrantada, y no es lo que Dios anhela. No solo les enseñamos a los pastores la Visión, sino que vamos más allá; así ha sido nuestro pastor César con nosotros, él siempre se ha preocupado primeramente por nuestra familia y nuestro bienestar. De esa manera entendemos que si hay familias saludables, la Visión se reproducirá saludablemente dentro de las iglesias.

RV: Háblanos un poco acerca de tu familia. ¿Cómo ha sido la experiencia de hacer el ministerio junto a ellos?

Pastor Bert Pretorius: Tengo 6 hijos: el mayor de ellos tiene 25 años y está casado con su esposa Blessing, quienes me han dado dos hermosos nietos. También está mi segundo y mi tercer hijo, que por cierto son jóvenes apasionados por Dios y tienen el fuego de Jesús en sus corazones. Mis tres hijas menores traen una bendición especial a nuestro hogar, así que como se pueden dar cuenta, somos una familia grande y en nuestra casa siempre hay un lugar especial para todos. Nos aseguramos de siempre tener tiempo de calidad los unos con los otros.

Algo importante es que podamos tener al menos una reunión semanal con toda nuestra familia; nosotros acostumbramos hacerla los días lunes y ahí nos reunimos, participamos de la Santa Cena, hablamos de todo lo que ha sucedido en la semana y de cómo fue el servicio el domingo anterior en la iglesia, y considero yo que es la reunión más poderosa de la semana. Me he dado cuenta que debemos ser muy intencionales con la familia, porque esos tiempos son únicos y deben estar marcados por esa alegría y gozo que vienen del Señor. Creo que no podemos separar la familia del ministerio, porque el hacer el ministerio en familia, es lo que nos une en el propósito divino y nos hace estar dependientes del amor de Dios.

RV: ¿Crees que para discipular a otros, primeramente se debe ser discípulo?

Pastor Bert Pretorius: Para mi el ser un verdadero discípulo es todo. Cuando un hombre crece en un hogar con falencias de paternidad, donde hay ausencia de esa figura de padre, eso lo convierte en un mal hijo, entonces por eso muchos hombres que ya tienen su hogar dicen: “Yo no voy a ser un mal papá con mis hijos como mi papá fue conmigo”, pero cuando tu miras de cerca esos casos, resulta que esta persona termina reproduciendo las mismas marcas negativas en sus hijos. Así que debe haber un cambio de carácter, donde haya la determinación de ser fieles. La fidelidad es una naturaleza que podemos adoptar porque hace parte del carácter de Cristo. No puedo decir que amo a alguien, pero no soy leal a esa persona. Por lo tanto, sé que para ser un buen padre, primero debes aprender a ser un buen hijo. ¿Qué hizo de Jesús una persona tan única? El hecho de que Él fue un buen hijo y ese es el carácter de Cristo que debemos anhelar. Por eso Jesús decía con convicción, que todo lo que Él dijera sería porque se lo habría escuchado primero decir al Padre, y nada de lo que hiciera sería fuera de la voluntad del Padre.

Si quiero tener crecimiento y autoridad en el ministerio, debo intencionalmente crecer en fidelidad hacia mis pastores y autoridades espirituales. Según la lealtad y fidelidad que yo tenga en mi corazón, así serán mis discípulos.

La fidelidad nos enseña que no debemos amar a nuestros pastores solo por lo que ellos me puedan dar o pueda hacer por mí, sino que yo los debo amar, sabiendo que el carácter de Cristo está en ellos y eso hará que también los frutos se reproduzcan en mi vida también. Considero que personalmente soy muy intencional en ser un buen discípulo y un buen hijo con mi pastor César, y por eso puedo participar del fruto que Dios ha puesto en él. Tu determinas ser un buen padre cuando tomas la decisión de ser un buen hijo.

RV: ¿Cuál es el sueño ministerial que tienes para este año?

Pastor Bert Pretorius: Sueño con llenar un estadio en la ciudad. Ya lo rentamos y es un lugar que tiene capacidad para 60.000 personas. Este es el primer paso que estamos dando para lo que será un gran año de conquista, y estamos confiando en Dios de que vamos a poder llenar el lugar y que miles serán salvos. También oramos que como iglesia local podamos construir un nuevo lugar: ya compramos tierra y confiamos que Dios nos dará la manera para construir un auditorio para 10.000 personas para facilitar el crecimiento del trabajo de la Visión para África; así que no es solo la iglesia, sino que será un centro para toda la nación donde la gente podrá estar y aprender mucho más de la Visión. Y nuestro gran sueño es poder conquistar el continente africano para Cristo. En el momento estamos en 14 naciones desarrollando la Visión, pero hay 54 naciones en África, y nuestra meta este año es duplicarnos y que podamos estar por lo menos en 30 naciones.

Damos gracias a Dios por la vida del pastor Bert Pretorius, quien a través de su vida y sus vivencias ministeriales y personales, nos enseña acerca de la esencia de la Visión, que más que ser una estrategia de crecimiento, es la herramienta que Dios está usando para traer restauración, bendición, multiplicación y un despertar en cada persona que decida implementarla.

Start typing and press Enter to search