NO MÁS ZOMBIES

¿Cómo a través de un sueño Dios puede darnos una revelación tan grande de esta generación?, ¿Qué nos ha hecho falta como jóvenes para ser el ejército que Dios necesita usar para traer restauración a las vidas?; Como zombies, así se encuentran muchos en este tiempo y ese es el plan que el enemigo tiene, jóvenes que no están muertos, ni están vivos, están controlados por un poder demoníaco.

A través de un sueño Dios reveló a mi vida esta realidad, mientras veía miles de zombies representando nuestra ciudad, entendía que era necesario que murieran o fueran inyectados para recibir la vida, al despertar atemorizada, pude entender que Dios quería levantarnos como un ejército para inyectar a otros la misma pasión por una búsqueda profunda de Jesús. El Espíritu Santo me llevó a leer Santiago capitulo 5:17 “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras y oró fervientemente para que no lloviera y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses“.

Siendo Elías un hombre semejante a nosotros, tenía una autoridad para que se cumpliera todo lo que declaraba, la clave de su vida no era algo extraño o desconocido, simplemente la oración ferviente hizo que su vida fuera llena del poder de Dios. La oración para él nunca fue una carga, por el contrario entendió que el Señor la había creado para que fuera su gozo, el lugar para recobrar fuerzas y tener un encuentro genuino. Una vida sin oración es una vida sin poder.

La oración mueve la mano de Dios, cambia el mundo, nuestra familia, nos permite ver milagros, es nuestra arma más fuerte, lo que nos da la fortaleza y el carácter que el Padre quiere para nosotros. Pero ¿Cómo hacer para que nuestra oración sea efectiva? Es necesario que la vida de Cristo esté en nuestros corazones, nosotros no tenemos el poder, sólo a través del Espíritu Santo somos perfeccionados para que ese carácter de Jesús, sea un reflejo en nuestras vidas, por esto dice la palabra: “Ya no vivo yo, mas Cristo vive en mi”, esto no significa que tenemos que ser perfectos, pero si Cristo está en nosotros, significa que estamos totalmente rendidos a Él, que queremos hacer su voluntad y ser usados por Dios entregando la totalidad de nuestra vida.

Cuando nos rendimos a diario en la Cruz y somos sinceros, cuando nuestro deseo es que Cristo sea nuestra realidad, en ese punto el poder de Dios obrará de una manera sobrenatural, tus oraciones tendrán la unción y verás la respuesta porque ya no eres tú sino que Jesús el hacedor de milagros está en ti.

“Es tiempo de que se levante un ejército de personas que lleven vida a aquellos que se encuentran oprimidos”

El perfeccionará tu vida en cada momento, te permitirá ser parte de la generación que vive para contagiar a otros. Nuestra oración debe ser con amor hacia quienes se encuentran en opresión y debe ser llena de compasión por aquellos que necesitan despertar. Lo que cambia vidas es tu clamor, aún con tus debilidades, tus luchas, moverás la mano de Dios y vendrá la recompensa.

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