MISIONERO POR 1 DÍA

Este fin de semana pude vivir una de las experiencias más maravillosas de mi vida”, fue lo que me dijo uno de los lideres que nos acompañó en el equipo de misioneros por un día. Ver miles de personas entregando su corazón a Jesús en las calles, sin ningún prejuicio, sin condiciones, como necesitados de un cambio; algunos llorando y abriendo su corazón en medio del bullicio de los parques, plazas y calles; era como si el mismo Jesús estuviera caminando por esos lugares llevándoles una esperanza de vida, la foto o el lobo en forma de corazón eran solo una excusa para decirles quien era el más grande amor.

Definitivamente haber sido escogido como misionero por un día fue un privilegio maravilloso, pero claro, también lo vi como una gran responsabilidad para llevar a otros a:

1. Prepararnos espiritualmente

* Pasamos 52 días orando y ayunando por este gran reto.

2. Entender el llamado que viene de Dios para esta labor

* No fue por casualidad o un tiempo para pasear.

3. Capacitarnos en el evangelismo y estrategias para ganar

* Practicarlo en mi propia ciudad para dirigir más adelante a otras más.

4. Estar dispuesto a sembrar de mi tiempo, conocimiento y recursos

5. Llenarme de amor y compasión por las personas de esa ciudad

Después de que me dieron la oportunidad de ser parte de este proyecto pude entender más que cuando nos preparamos, esforzamos y nos disponemos para realizar una toma evangelística, veremos el resultado de una manera sobrenatural.

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Ver en un solo día 1.400 personas recibiendo a Cristo uno por uno, es como dijo el Señor:

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega y en realidad, ¡fuimos a recoger la cosecha!

Jahems Ordóñez · Pastor Misión Carismática Internacional

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