MENSAJES MEMORABLES

MENSAJES MEMORABLES

En este mes nos vestimos de fiesta, pues celebramos el aniversario número 36 de nuestra Iglesia Misión Carismática Internacional. es el momento donde recordamos que como liderazgo, hemos sido fundamentados en una poderosa promesa dada por el mismo Señor Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” Génesis 12:2 Promesa que a lo largo de estos años ha marcado nuestro caminar con Dios y ha sido el combustible para soñar con la redención de todas las naciones de la tierra; promesa que ha sido confirmada a través de grandes hombres y mujeres de Reino, los cuales han sido usados por Dios para traer esas revelaciones del cielo a nuestro ministerio. Uno de ellos es el Obispo Bill Hamon, un hombre amigo de esta casa, experto en el uso de los dones ministeriales de apóstoles y profetas para transmitir mensajes directos del corazón de Dios para toda la iglesia.

Es por esta razón que queremos compartir contigo fragmentos de uno de sus mensajes más relevantes. Un mapa que describe lo que será la ruta de un viaje emocionante para nuestra iglesia en este tiempo.

BILL HAMON
Profeta

“Cuando le obedecemos a Dios en cada detalle, recibimos Sus promesas, recibimos Sus milagros, recibimos lo sobrenatural. El futuro y destino dependen de actos proféticos hechos con fe y sin vergüenza. No es tiempo de retraernos y andar con temores, es el tiempo de avanzar, de tomar el Reino y batallar”

 

Todos los que representamos al Rey de reyes y Señor de señores podemos determinar el futuro de una nación. Por ello, como cuerpo de Cristo podemos hacer guerra espiritual, atar y desatar, remover personajes malignos y levantar la justicia de Dios en nuestros países. Un buen creyente que le teme a Dios, no puede conquistar en algo a menos que esté fundamentado en la palabra de Dios, de  aquí surge el dilema ¿Cómo batallamos?

Los cristianos de hoy sólo conocen la naturaleza dulce de Jesús, pero deben saber que Él nos observa desde Su trono con un espíritu guerrero encendido. Es por esto que para ser libres y conocer a Jesús como el Poderoso y el Rey de Gloria, deben vestirse de toda la armadura de Dios, tomar la espada y unirse a Su ejército, para erradicar a millones de demonios de cada nación, pues tenemos el poder de hacerlo y nuestro Dios Reina. Lo que sea que hagamos aquí en la tierra, los ángeles guerreros lo estarán haciendo en los cielos.

Solo hay dos maneras de hacer guerra espiritual, primero por medio de actos proféticos y segundo a través de lo que confesemos con nuestra boca. Todo lo que un cristiano haga para el beneficio común, es un acto profético de fe. Un acto profético de fe es cuando actuamos según la voz de Dios, la cual viene por medio de la escritura, o palabra de conocimiento, o profecía. Lo llamamos un acto de fe porque se requiere fe para poder vencer y la fe es lo que produce fuerza y nos da victoria.

El segundo acto profético que todo cristiano debe hacer es oír la palabra, creer en el Señor Jesucristo, confesarlo con su boca y activar el don de la vida eterna. No es lo que se siente o lo que se piense, es lo que se cree y se confiese por la fe. Ahora, todo depende de las palabras que confesemos y las acciones que tengamos, porque la biblia dice que la vida y la muerte están en el poder de la lengua. Debemos aprender a hacer nuestra parte y así Dios hará la Suya. Si así lo hacemos, empezaremos a ver cosas que jamás hemos visto.

Cuando le obedecemos a Dios en cada detalle, recibimos Sus promesas, recibimos Sus milagros, recibimos lo sobrenatural. El futuro y destino dependen de actos proféticos hechos con fe y sin vergüenza. No es tiempo de retraernos y andar con temores, es el tiempo de avanzar, de tomar el Reino y batallar.

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