LA HERENCIA DEL MINISTERIO

Cuando comenzó la iglesia fue un tiempo difícil, había mucho derramamiento de sangre en las calles y había una fuerte dictadura militar, pero en medio de todo esto comenzó el ministerio con mi Papá y vimos cómo sobre abundo la gracia. Aunque teníamos que pedir permisos para todo, hasta para los cánticos que íbamos a usar en los servicios y muchas veces sin saber que iba a pasar, Papá nunca desfalleció y la mano de Dios estuvo con nosotros. Hubo un tiempo en donde detenían recurrentemente a mi Papá por predicar el evangelio, en ocasiones ya entrando a la iglesia llegaba la Policía y se lo llevaban, pero esto fue incluso plan de Dios pues fue lo que motivo a mi Mamá a lanzarse al ministerio y hacerse cargo mientras Papá no estaba.

Vivimos tiempos fuertes de persecución y esto hizo que tuviéramos una posición por defender la palabra de Dios y que tuviéramos una identidad en Cristo, yo comencé a dirigir la alabanza a los 14 años y junto con mis hermanos teníamos el pensamiento de salir pronto de los estudios para dedicarnos a la iglesia.

En un tiempo fui Pastor en una regional lejos de la capital y este fue el entrenamiento que Dios me dio para el momento en que Papá en el 2001, después de que falleció Mamá, en una convención de líderes me pasa el manto, en ese momento él estaba predicando y desafiando a todo el mundo a que brillara con luz propia y luego dice a la iglesia, voy a hacer algo que el Espíritu Santo me pidió que hiciera ocho meses atrás; me dijo, “arrodíllate, hoy te paso el manto apostólico y te entrego la presidencia de la iglesia, te eche como un cachorro a la calle y hoy te has convertido en un tigre, lucha por el evangelio”.

Ahora pastoreamos a más de 100 mil personas en la iglesia Visión de futuro y con nuestros medios de comunicación.

Start typing and press Enter to search