ENTRENAMIENTO G12

«Puedo asegurar que este tiempo durante el Entrenamiento fue el más desafiante en toda mi vida, pero al mismo tiempo el más impactante y de bendición para mí”.

Johanna Weidlich de Alemania, estuvo en el programa de entrenamiento intensivo del año 2013. Ella tuvo la oportunidad de experimentar un cambio radical en su vida al hacer parte de este grupo de nuevos líderes que llevarán la visión a sus naciones.

Mi historia acerca del entrenamiento G12 en Bogotá realmente inicio 6 meses antes de que esas 5 semanas comenzarán. En ese entonces estaba viviendo en Suecia, lejos de mi familia quienes pastorean una iglesia en Alemania. Atravesaba por un tiempo de desesperación, preguntándole a Dios como Él deseaba usar mi vida. Cuando estuve en Bogotá para la convención Aliento de vida 2013 tuvimos una reunión como familia con el Pastor César Castellanos. Él me aconsejó mudarme de vuelta a mi ciudad natal con el fin de trabajar junto con mi familia para levantar un ministerio. Muy adentro de mi ser decía “No, Nunca!”, aunque decidí aceptar la invitación del pastor a visitar la MCI Bogotá por un tiempo y así fue como me registré al Entrenamiento G12 2013.

Seis meses después, mientras estaba en el avión, todo lo que yo sabía era que necesitaba un corazón transformado y entregarle todos mis sueños a Dios, para que Él me entregará los sueños que Él tenía para mí. El Espíritu Santo susurró a mi corazón, “El pasado es el pasado y aquí es donde tu futuro comienza”. Cuando aterrizamos no tenía el deseo de regresar a Alemania, pero sabía que Dios me estaba llamando a este lugar. Durante la primera semana, uno de los pastores estaba orando por todos los que estábamos en el Entrenamiento -En ese instante Dios puso un deseo ferviente en mi corazón por mi ciudad natal, mi familia y el ministerio. No podía parar de llorar por mi país, Alemania.

Este fue el momento clave, era exactamente lo que necesitaba. Desde aquel día, y durante esas 5 semanas, Dios me liberó de esos temores que tenía de trabajar para la iglesia, de tener mi propio ministerio y estar cerca a mi familia. Él me sanó y restauró de muchas cosas del pasado, me llenó de una fe sobrenatural, de esperanza y de sueños que había olvidado o que nunca me hubiera atrevido a soñar antes. Recibí la revelación de la Cruz, el poder de la sangre de Jesús, recibí un nuevo ADN y entendí la llave de la intercesión y la guerra espiritual. Y no solo eso, también aprendí de manera práctica como implementar la Visión correctamente en mi iglesia. Tres semanas después al terminar el Entrenamiento, me mudé a Alemania, donde actualmente vivo con mis padres; juntos hemos implementado la Visión G12 y ya estamos viendo el gran impacto. La relación con mi familia ha sido restaurada. Aunque tuve que dejar un muy buen trabajo en Suecia, logré entrar a estudiar la carrera que tanto soñé y al mismo tiempo trabajar para la iglesia.

Tengo la certeza que todo esto es fruto de mi experiencia en Bogotá. Puedo asegurar que este tiempo durante el entrenamiento fue el más desafiante en toda mi vida, pero al mismo tiempo el más impactante y de bendición para mí. Cada persona que conocí fueron muy hospitalarios y serviciales, deseosos de compartir y enseñar todo lo que sabían. Sus vidas reflejaban todo lo que aprendíamos en cada clase del entrenamiento. Y tengo que admitirlo, ¡me enamoré totalmente de este país lleno de avivamiento! También estar rodeada de tantos extranjeros en el entrenamiento ¡fue demasiado divertido! Fue muy motivante ver como cada persona tenía su propia historia y como Dios está levantando la Visión G12 en todo el mundo. Conocer a tantas personas, locales y extranjeros, haciendo amistades para toda una vida fue una de mis partes favoritas. No cabe duda que recomiendo este Entrenamiento!

Tengo la certeza que cada persona al regresar a su ciudad de origen tendrá el Espíritu de la visión, un corazón renovado, lleno de fe y las claves prácticas que necesita para hacer el ministerio, para así ver una nación transformada.

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