¿CÓMO LLEVAR LA ALABANZA DE NUESTRA IGLESIA A OTRO NIVEL?

anthonyblog

Tengo la plena convicción que en el corazón de Dios siempre ha estado el sentir que toda reunión de una congregación tenga un tiempo de alabanza que pueda llevar al pueblo a una comunión directa Él; esto siempre ha comprobado ser un desafío, tomando en cuenta todos los elementos que se requieren para tener una banda tocando en vivo cada fin de semana.

En la experiencia que hemos podido tener como banda, en cada lugar que hemos visitado, siempre existen los mismos desafíos en común, por eso, me gustaría compartir contigo 3 cosas que necesita toda iglesia para tener una alabanza, no solamente excelente, sino también efectiva en llevar al pueblo a conectarse con el corazón de Dios:

1. TENER LA GENTE CORRECTA

Todo equipo de alabanza se compone de un grupo de personas: el recurso humano es quizás el más importante que puede tener cualquier organización. Es importante saber escoger muy bien el equipo de personas que estarán dirigiendo la alabanza, por eso estas características te van a ayudar a saber si son las personas idóneas:

  • Deben ser activos en la visión de la iglesia

El espíritu de la Visión se resume en tener amor y compasión por las personas que no conocen de Jesús; creo que esto es muy importante, porque acerca al músico a uno de los más grandes anhelos de Dios. También hace que la persona tenga una vida comprometida con la Palabra, lo lleva a predicar cada semana en una célula, y lo mantiene firme en el propósito de Dios.

  • Deben ser preparados

Cada persona debe tener una preparación en el área que desarrolla o en su instrumento. Los músicos particularmente dependen de tener algún tipo de instrucción, sea de un maestro, libro, o instituto de formación. Motivar a la preparación hace que el nivel musical individual de cada músico aumente y esto se hará evidente cada fin de semana.

2. TENER LA ACTITUD CORRECTA

Algo que he visto suceder con mucha frecuencia es cómo al músico le cuesta desprenderse de su naturaleza de artista: “Que me vean tocar”, “Que me admiren”, “Yo soy importante e indispensable en la banda”, y se olvidan de dejar esto a un lado para adoptar la naturaleza de un verdadero adorador.

Aunque este no siempre es el caso, es importante tener la motivación correcta para servir en la alabanza, porque de esta manera el ambiente espiritual cambiará en los tiempos de ministración. Dios no quiere estrellas, porque Él es el dueño del talento, y Él es el que quita y pone.

Esto se puede identificar y mejorar de la siguiente manera:

  • Tener devocionales con el equipo periódicamente

La supervisión del crecimiento espiritual de cada músico ayuda a que su motivación sea siempre la de servir, adorar, y que lo que interpreten en su instrumento no sea para ellos, sino para Dios.

  • Enfocar la alabanza en música para la congregación, y no para sentirse mejor músico

Es muy fácil caer en el hábito de tocar música que requiere una destreza musical alta (esto hace parte de la naturaleza del músico). Cuando el nivel de los músicos o de la banda es alto, esto es especialmente más difícil de evitar.


LA ALABANZA DEBE SER SENCILLA Y DIGERIBLE PARA LA CONGREGACIÓN; CUANDO LA MÚSICA ES DENSA Y LLENA DE MUCHO MOVIMIENTO, LA BANDA PUEDE LLEGAR A SONAR COMPLICADA E INMADURA Y ESTO HARÁ QUE LA GENTE SE DISTRAIGA POR LOS ARREGLOS MUSICALES Y AHÍ SE HABRÍA PERDIDO EL OBJETIVO VERDADERO DE LA ALABANZA.


Personas con mucha destreza musical típicamente tienen una gran capacidad de hacer cosas sencillas sonar mejor. Por eso, motivar a la banda a tocar sencillo, mejorará su sonido y también nivelará a los que quizás aún están en formación.

El resultado final es que cada integrante de la banda podrá disfrutar cada tiempo de alabanza, y al disfrutarlo y desconectarse de la parte musical, podrá a su vez ser ministrado por Dios.

3. TENER LAS HERRAMIENTAS CORRECTAS

Invertir en buenos equipos siempre va a dar un buen resultado. Más que para la banda, es para la congregación. Tener una banda buena, pero no tener un sonido bueno, puede terminar anulando el trabajo pasado. Tampoco vale la pena poner en manos de un músico, un instrumento muy costoso, si no va a poder ejecutarlo bien, entonces tener un equilibrio en esta área es fundamental. No siempre lo más costoso es lo mejor.

Para todo esto debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Tener una buena asesoría para comprar elementos de sonido para tu iglesia

Los equipos de sonido de la iglesia son muy importantes. Sin ellos, el mensaje no se transmite correctamente ni tampoco se puede tener una buena amplificación de la banda. La regla en sonido es una y muy común: “es mejor que sobre y que no falte”. Tener la ayuda de un profesional no es mala idea y programarse a invertir por etapas es bueno.

  • Tener buenos instrumentos

De igual manera, cada músico debe tener una buena herramienta. En muchos casos el músico que ministra en la iglesia tiene su instrumento propio, pero es bueno que la iglesia tenga todos los instrumentos musicales propios (en caso que el músico no haga más parte de la banda), y que los pueda tener a la mano para evitar cualquier eventualidad.

Es indispensable tener un buen lugar donde guardarlos y un sistema de inventario de instrumentos y elementos de sonido para llevar un control y cuidar de cada cosa.

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