¿CÓMO LEVANTAR UN EQUIPO DE ALABANZA? 2

¿CÓMO LEVANTAR UN EQUIPO DE ALABANZA?

(Parte 2)

“Todo cumplimiento de una gran promesa, es el resultado de creer

desde que los sueños parecían imposibles”

 

Comencé a servir a Dios mucho antes de empezar a cantar. Muchas veces las personas piensan que la adoración es solamente música, y la realidad es que la adoración es un estilo de vida basado en la obediencia. Antes de servir en la alabanza, cuando tenía 8 años de edad, Dios colocó en mí un sueño y era ser usado por Dios con mis talentos.  Pero todos los propósitos divinos requieren un proceso de formación en nuestra vida, y ese también ha sido mi caso. En nuestra iglesia, la MCI Bogotá, se empezó hace algunos años atrás un proyecto llamado Generación 12 Kids, cuya música ha sido de bendición para las nuevas generaciones. Dios me dio el privilegio de ser parte de esta agrupación, de ser formado en el llamado de la alabanza y de crecer allí. Desde muy temprana edad me gustaba servir, y lo hacía como voluntario en logística, en el área de sonido (enrollando cables, acomodando instrumentos), en anfitriones, y también servía como auxiliar en la zona kids. Ese fue un punto de partida que marcó mi vida, pues fue ahí donde Dios me enseñó cómo para el ministerio de la alabanza y la adoración es necesario tener siempre un corazón de niño que es inocente y genuino.

Tiempo después, los pastores Julián y Lorena Gamba, quienes han sido mis mentores, decidieron llamarme a ser parte de Generación 12. Al entrar en ese nuevo tiempo, quiero confesarles que al principio me sentía como el profeta Jeremías, que no sabía hablar cuando fue llamado, y  vi en frente mío un gran desafío. Pero el Espíritu Santo me ayudó a comprender lo que Dios buscaba verdaderamente de mí y entonces entendí que cada tiempo de ministración delante de las personas, era solamente el reflejo del secreto donde solo me veía el Padre Dios. Aprender el valor de la formación en tu vida te lleva a entender a plenitud los planes que Dios tiene para ti. Muchas veces tuve que vivir momentos difíciles donde los recursos financieros y las oportunidades fueron limitadas a mi alrededor, pero a medida que más entraba en intimidad con Dios, Él se encargaba de suplir cada necesidad para mi y mi familia. Nunca bases el anhelo que tienes por servir a Dios en tus recursos, sino coloca tu mirada en Cristo, porque en Él  todo es inagotable.

La Palabra dice: Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Santiago 4:8). La oración debe ser desde el inicio la esencia del ministro, sea en la música, en el evangelismo, o en cualquier área donde Dios busque usarnos. Sin oración no hay conexión, y sin una relación donde nos sintamos hijos, nunca habrá inspiración. Si nos desconectamos de la oración, el resultado será perder el enfoque y la verdadera motivación, que es agradar a Quien nos llamó. Mi deseo siempre ha sido poder conectar una generación de hijos al corazón del Padre, que al igual que yo, se sentían huérfanos y poder atraer Su presencia hacia aquellos que necesitan experimentar ese amor y el poder de reconciliación que sólo viene a través de Cristo. Esa es la razón por la cual la música se convierte en una herramienta, en una manifestación de lo que somos en el secreto con Dios.  

Nuestro llamado no es la música, la música es una herramienta para que sea manifiesto el llamado de Dios en nuestra vida. Nuestro verdadero llamado es a vivir en santidad “Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad” (1 Tesalonicenses 4:7). La santidad no es un conjunto de normas imposibles de cumplir, la verdadera santidad es estar en el centro de la voluntad de Dios. He entendido algo desde que comenzamos en esta carrera y es lo que dijo el apóstol Pablo: “Correr legítimamente la carrera”. Nunca tomes atajos al aprender a tocar un instrumento, o tratando de evitar la oración, no hay necesidad de ver lo que el mundo hace, pues nosotros no buscamos agradar a este mundo, buscamos alcanzar el mundo para agradar al Padre, ¡eso es lo que hace la diferencia! Este fue el deseo del Rey David, por eso fue llamado el hombre conforme al corazón de Dios, porque nunca tuvo una ambición personal, sino que vivió para siempre hacer la voluntad de Dios, y esos adoradores son los que Dios busca, no perfectos, pero tan dispuestos que el mundo no los pueda corromper, porque cuando adoramos genuinamente es Dios quien nos está buscando.  

 

“Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado—

cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.

El Padre busca personas que lo adoren de esa manera.”

Juan 4:23

 

JOHAN MANJARRES

Vocalista Generación 12

0

Start typing and press Enter to search