CÓMO INICIAR BIEN ESTE AÑO?

CÓMO INICIAR BIEN ESTE AÑO?

 

Cuando todo era caótico, cuando todo estaba desordenado y vacío, Dios dio Su palabra de autoridad: ¡Sea la luz! Y al instante todo se iluminó. ¿Podrá́ alguien trabajar en medio de la oscuridad? Tal como lo experimentaron los egipcios cuando Dios le dijo a Moisés: “Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones” (Éxodo 10:21-23).

Para comenzar un año de victoria primero debemos remover todo lo oscuro que haya en nuestra vida, nuestro carácter o en nuestra familia y declarar: que Su luz resplandezca sobre nosotros.

  1. ¿Qué luz podemos llamar?

Recordemos que cuando Jesús vino a este mundo, éste se encontraba en completa oscuridad, mas Su venida vino a ser el Sol de Justicia que llegó a resplandecer en nuestros corazones. “El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció́” (Mateo 4:16).

“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Debemos entender que Jesús no es cualquier luz, Él es la única luz de este mundo, debemos recordar que Él es el Verbo de Dios y que por medio de El todas las cosas fueron hechas y aunque gozaba del privilegio de ser igual a Dios, decidió despojarse para poder otorgar redención a toda la raza humana.

Motivo por el cual aceptó que el Padre le hubiese preparado un cuerpo humano donde Él debería habitar tal como lo expresó el escritor a los Hebreos: “Por lo cual, entrando en el mundo dice: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí” (Hebreos 10:5-7).

Jesús supo desde un principio la misión que el Padre le había asignado y estuvo dispuesto a asumir esa responsabilidad. Luego el Señor dijo a Sus discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:14-16).

Este es el tiempo que el Señor ha preparado para que con determinación asumas tu llamado y lleves la luz de Jesús a cada una de las personas que te rodean.

  • Esta época es el pretexto perfecto para hacer una cena especial con amigos, vecinos y familiares. Puedes hacer invitaciones divertidas y compartir el amor de Jesús. Permíteles ver, sentir y experimentar lo que se vive en el interior de un hogar donde ha nacido Jesús.
  • Muchos de quienes nos rodean tienen familias donde abunda el pleito, los gritos y  las discordias. Dejarles entrar a nuestro hogar es permitirles entrar a un huerto, es permitirles ver lo que nosotros vivimos como matrimonio y con nuestros hijos; no se trata de impresionarlos pero sí de inspirarlos.
  • En la Biblia encuentro que muchas de las cosas que Jesús enseñó, lo hizo sentado a la mesa. Así que nuestra casa tiene un perfume que el mundo debe oler, amor, gozo, paz, generosidad, alegría.

¿Conoces a tus vecinos? ¿Sabes cuáles son sus necesidades? Pues este es el momento perfecto. Por ejemplo, en México nuestra tradición es hacer tamales, champurrado, buñuelos, churros, cantar villancicos y hacer posadas. ¿Qué hacen en tu país? ¡Hazlo e involúcrate con tus vecinos! Ser cristiano no es sinónimo de ser aislado y aburrido.

 

  1. EL PODER DEL REGALO

“Con un regalo se abren todas las puertas y se llega hasta la gente importante”

Proverbios 18:16 (DHH)

  • Navidad es DAR, así que te hago un desafío: Ora, habla con el Espíritu Santo y dile que te diga a quién debes comprarle un regalo especial. Ese regalo debe ser algo que esa persona no podría comprar quizás por el valor o porque no es su prioridad o porque no cree que lo merece ni que se le verá bien. Cómpralo y envuélvelo lo más lindo que puedas. Ve, busca a esa persona y dile: ¡He pensado en ti, eres muy especial!

Un regalo no solo abre la puerta del corazón sino que crea la oportunidad para entregar el mejor regalo: Jesús el Salvador

  1. BÚSCALO

Una de las partes de la Biblia que más me conmueve es el momento donde Jesús resucita y va en busca de Pedro quien lo había negado. Juan capítulo 21 nos relata el momento del encuentro de Jesús con su amigo Pedro. Me impresiona el amor de Jesús, quien no podía irse al cielo sin haber provocado ese encuentro con su amigo. Sin reproches, ni discusiones, ni descalificaciones, simplemente restauró su relación con él.

Durante el año han habido malos entendidos, desacuerdos y distanciamientos justificados o injustificados, pero Navidad me recuerda al Dios que nos mostró misericordia siendo inmerecedores.

¿Con quién te has distanciado este año? ¡BÚSCALO! ¿Con quién tuviste un desacuerdo? ¡BÚSCALO! ¿Con quién tuviste un mal entendido? ¡BÚSCALO!

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”

1 Juan 4:19

Este es el espíritu de la verdadera Navidad, pasar por alto la ofensa. ¿Pero, qué pasa si la otra persona no actúa de la forma que yo espero? En los años que tengo como cristiana he aprendido dos cosas poderosas en cuanto a las relaciones interpersonales: Primero: Nadie se resiste al amor y Segundo: Yo no controlo lo que otros sienten por mí, pero sí puedo controlar lo que siento por ellos.

 

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”

Romanos 12:18

 

  1. COMPARTE

“El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad”

Efesios 4:28

El año pasado mi esposo, nuestros seis hijos y yo, preparamos una cena especial e hicimos platos muy bien servidos y empaquetados. Salimos al centro de la ciudad a buscar a todos los indigentes y necesitados que pudiéramos encontrar. Nos estacionamos y bajamos del auto para darles un plato de comida, nos sentamos con ellos a orar, platicar y presentarles a Jesús. Pudimos ver a algunos de ellos llorar diciendo que era la primera vez que sentían que Dios se acordaba de ellos.

“A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar”

Proverbios 19:17

  • Rico no es el que tiene, sino el que da. Que una de nuestras metas como como Iglesia, hijos de Dios y líderes sea que nadie en estas fechas se quede con las manos vacías.
  • En Navidad invita a cenar a tu casa a alguien que no tenga familia, a un joven de los que van solos a la iglesia, a alguna mujer anciana que ha sido abandonada.
  • Para tener esa clase de generosidad necesitamos salir de la zona de comodidad, estar dispuestos a sentar en nuestra mesa a un “ángel” Recuerda, La hospitalidad también es compartir.

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”

Hebreos 13:12  

Ser líder es más “ser” que “hacer”. Cuando somos embajadores del Reino ¡el corazón de la Navidad nos impulsará a ser luz!

¡Les deseo una Feliz Navidad a todos y que la luz de Jesús brille a través de ustedes para que muchos puedan encontrar el camino al Padre!

 

Mónica Martínez

Pastora MCI Laguna

México

Start typing and press Enter to search