Hace muchos años le pregunté a mi papá: ¿Por qué eres tan entregado, reverente y te sumerges con tanta intensidad en el momento de la alabanza y adoración?

Siempre he visto a mi papá adorar a Dios de una manera diferente, lo hace desde su interior, como si las letras de las canciones fueran compuestas por su propio corazón. Con sus manos en alto y sus ojos cerrados él se sumerge en la más perfecta intimidad; en el momento de la alabanza se dibuja en su rostro una gran sonrisa que contagia, ¡es toda una explosión de alegría y gozo!

Todo esto despertó mi curiosidad, la cual mantuve por un tiempo hasta que decidí preguntarle; ese día mi papá me miró y me respondió: “la alabanza es un tiempo para darle gracias a Dios por lo que Él hace y la adoración es el momento intimo donde agradeces a Dios por quien es Él, con todo lo que tu eres ”, además él hizo lo que siempre hace cuando quiere darme una gran lección, él citó la biblia: “Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: !!Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado (Apocalipsis 19:5-7)

Continuó diciéndome:“Hijo, en el cielo adoraremos todo el tiempo pero no nos reconoceremos; puede que tu y yo estemos uno al lado del otro pero estaremos en espíritu, por eso no nos vamos a reconocer. Así que aprovecho para alabar y adorar a Dios con todo lo que soy ahora, sabiendo que mi familia y amigos están adorando a Dios a mi lado”.

Estas palabras han quedado desde ese día en mi corazón y cambiaron mi manera de vivir la alabanza y la adoración. Todo eso fue lo que pasó por mi mente ese lunes 7 de Agosto antes de subir a la tarima con Generación 12, los nervios estaban latentes por la gran responsabilidad y emoción de ser parte de Bogotá Gospel, pero fueron esas palabras de mi papá las que más sonaban en mi interior:  “Así que aprovecho para alabar y adorar a Dios con todo lo que soy, sabiendo que mi familia y amigos están adorando a Dios a mi lado”.

Llegué a la tarima y observé en ese lugar un mar de gente, todos dispuestos a alabar a Dios con todo lo que son, inmediatamente esas más de 50.000 personas pasaron de ser solo asistentes a ser mi familia y amigos, y Bogotá Gospel se convirtió en un gran momento donde compartimos un mismo motivo: declarar que Jesús es el Señor de nuestras vidas y la razón por la que estábamos en ese lugar.

¡Hubo tantas manifestaciones de alegría!, personas saltando y gritando, tuvimos un tiempo sublime de adoración y fue la cita de Dios con Bogotá. Los cielos estaban despejados, total unidad, todos como una gran familia, presentación tras presentación con un solo objetivo, glorificar al Padre y todo aquello que me había enseñado mi papá, una vez más se hacía una realidad Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán al SEÑOR, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque del SEÑOR es el reino, y Él gobierna las naciones”. (Salmos 22:27-28). Vivimos una tarde como imagino que será en el cielo, donde no queríamos que llegara el final de ese tiempo tan especial, un tiempo de adoración a Dios donde estuvimos cubiertos por Sus brazos de amor.

Todavía recuerdo las expresiones de algunas de las personas que estaban allí, unos con lágrimas en sus rostros, otros con las manos sobre  su corazón moviendo su cuerpo hacia los lados o en grupo tomados de las manos cantando como uno solo a nuestro buen Dios. Mi corazón se llenó de tanta gratitud hacia Aquel por quien estábamos reunidos en ese lugar, que una vez más solo pude confirmar que  si somos uno podremos llevar la luz de Jesús a cada lugar, esa luz que cambia vidas, restaura familias y transforma nuestra ciudad.

La alabanza tal como me enseñó mi papá es agradecer a Dios por lo que Él hace. Es tan maravilloso que cada segundo incluso mientras lo alabo por lo que ya hizo, Él me da más motivos para agradecer, entre tantas otros motivos está el privilegio de ser parte de Generacion 12. Todos nosotros buscamos ser un instrumento en Sus manos a través de la alabanza y la adoración, juntos buscamos llevar Su presencia a cada lugar y ver obrar Su poder transformador tal como lo vivimos en Bogotá Gospel. Hoy tengo la certeza que junto a ellos estoy adorando a Dios con todo lo que soy, sabiendo que mi familia y amigos están haciendo lo mismo a mi lado.


“Y a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay , oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos”.

Apocalipsis 5:13


Escrito por. Mardonio Cordoba · Bajista – Generación 12

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