AVIVAMIENTO EN HAWAII

AVIVAMIENTO EN HAWAII

 

Durante la conferencia anual G12 en Hawai en el año 2016, el pastor César Castellanos, lleno del Espíritu de Dios, nos desafió como pastores hacia un objetivo: llenar el Estadio Neal S. Blaisdell con líderes que tuvieran el fuego de Dios para ganar las Islas Hawaianas para Jesús. Este desafío no fue tomado a la ligera, y un año después, junto a su equipo de líderes de la iglesia Word of Life, la pareja hawaiana vio cómo su sueño de expandirse cobraba vida a medida que el estadio se llenaba silla tras silla, hasta alcanzar 6.718 asistentes.

El crecimiento sin precedentes en esta convención es un testimonio del avivamiento que empezamos a experimentar en la provincia más lejana de la parte continental de los Estados Unidos. Junto a este evento principal, 1.402 niños también asistieron a una conferencia especial de G12 Kids, quienes hasta el día de hoy están siendo entrenados como esa nueva generación para Dios.

La conferencia de dos días no sólo se enfocó en levantar nuevos líderes, sino que fue una oportunidad para que la iglesia ganara nuevos creyentes. Durante los dos días de convención, el auditorio estuvo lleno, vimos muchos milagros físicos y espirituales, y una iglesia movilizándose a ganar almas. El evento se finalizó con una pesca milagrosa que llamamos “El día del Hijo”. Cada persona de la iglesia se preparó para este día especial durante varios meses a través de la oración y el ayuno. Con la predicación de la Palabra y el llamado al altar liderado por el pastor César Castellanos, 1.500 personas comenzaron una nueva vida en Jesús. Para nosotros, este fue uno de los mayores logros, luego de adoptar la Visión G12 años atrás.

La Visión G12 es una visión que restaura matrimonios y familias. Sean y Rachel Wela, comparten su testimonio de cómo la Visión trajo sanidad a sus vidas y les dio el poder para convertirse en una familia sacerdotal.

RACHEL

Crecí sin una mamá, ella nos dejó cuando sólo tenía 5 años de edad; aunque mi padre hizo todo lo posible por brindarnos un hogar lleno de amor, crecí insegura de mí misma. A pesar de casarme con Sean, seguía insegura de mí misma, me sentía no deseada y no sabía cómo ser una buena esposa o madre. Sean  fue muy crítico conmigo y solía decir palabras duras que me hacía sentir más insegura acerca de quién era o de lo que estaba haciendo.

Nunca me sentí plena junto a él.

SEAN

Nunca tuve una fuerte figura paterna en mi vida, y no me di cuenta de cuánto eso afectaría mi matrimonio. No sabía cómo tratar a una mujer, cómo ser un esposo o un padre. Aunque fui a la iglesia y servía a otros, había algo que faltaba en mi relación con Rachel . Simplemente no sabía lo que era.

RACHEL

Desafortunadamente, todo esto me llevó a tener una relación fuera de nuestro matrimonio. Esto me separó de Dios y de nuestra iglesia. A pesar de lo que nuestros líderes nos compartieron y nos ministraron, todavía permitía la culpa y la condenación en mi corazón. Con todo lo que estábamos pasando y todos los problemas matrimoniales que tuvimos, finalmente abandonamos la iglesia.

SEAN

No solo dejamos la iglesia, también nos alejamos de Dios. Me sentí inseguro y me cuestioné como esposo. Me pregunté a mí mismo: “¿Dónde me equivoqué?

RACHEL

Intentamos arreglar las cosas por  nuestra cuenta, reconciliar nuestro matrimonio sin ninguna ayuda (todo por nuestra cuenta). Sabíamos que queríamos estar juntos, pero la culpa que tenía nos mantuvo lejos de nuestro verdadero hogar, la iglesia.

SEAN

Constantemente discutíamos y nos culpábamos mutuamente por lo que habíamos hecho en el pasado. Por fuera parecía que estábamos bien, pero estábamos atormentados por dentro. Esto no solo afectó nuestro matrimonio, sino también a nuestro hijo de 13 años. Saber que su madre y su padre no estarían juntos, realmente lo afectaron. Él se vio atrapado en medio de estos argumentos y lo alejó de nosotros.

RACHEL

Debido a esto, nuestro hijo vivía en un constante temor. Él siempre trató de hacer lo mejor entre Sean y yo, tratando de unirnos.

El punto de retorno para nuestra familia fue en el año 2016. Uno de los amigos de nuestro hijo asistió ese fin de semana a un encuentro y nuestro hijo nos pidió que fuéramos a la iglesia ese domingo para celebrarlo. Fuimos juntos esa noche y su amigo compartió su testimonio acerca de la bondad y fidelidad de Dios y cómo Su mano había estado sobre él a lo largo de toda su vida. Dios comenzó a ministrar a mi corazón. Me recordó las promesas y los sueños que había colocado el Señor sobre nuestro hijo, y me afirmó que veríamos Su fidelidad en nuestra casa.

Entonces Sean y yo decidimos regresar a la iglesia, sin involucrarnos. Al día siguiente, la pastora Donalee Pang, una de las 12 de la pastora Kuna Sepúlveda, me envió un mensaje de texto. Ella me invitó a su nueva célula (Grupo de Vida), algo que creo que fue una cita divina. El Señor me había estado llamando y quería decírmelo a través de este grupo. Pude compartir con ella todo lo que había estado pensando, toda la culpa y la condenación que estaba sintiendo, tuve la oportunidad de arrepentirme delante de ella por haberme ido de la iglesia.

SEAN

No fue hasta la Conferencia G12 Hawai en 2016 que realmente tuve una gran liberación. El pastor César Castellanos compartió acerca del perdón y de no permitir que la falta de perdón nos detuviera. Fue entonces cuando me dí cuenta que no podía seguir así. A partir de ese momento, tomé la decisión de caminar en perdón. Dios quitó el peso que estaba sintiendo y pude amar a mi esposa otra vez, y verla como Dios la ve.

Después de la conferencia, comencé a asistir a la iglesia constantemente y me conecté a un grupo de vida. Todo mejoró desde allí.

RACHEL

Tomamos la decisión de luchar y salir adelante: asistíamos a los servicios de los domingos por la mañana, los domingos por la noche, a las clases de capacitación los miércoles por la noche, el fin de semana de Encuentro y el Reencuentro. Estábamos desesperados por recibir todo lo que Dios tenía para nosotros porque sabíamos que allí estaba la fortaleza. Sentíamos nuevamente la vida de Dios en nuestro matrimonio, permitiéndonos servir juntos en la Visión G12 como familia.

Nuestro matrimonio no solo ha sido restaurado, sino también nuestro hijo. Dios ha hecho un tremendo trabajo en su vida. Ahora los tres lideramos nuestros propios Grupos de Vida, porque sabemos lo que ésta Visión ha hecho para nuestras vidas. ¡Literalmente nos salvó!

SEAN

Queremos dejar que Dios trabaje en nosotros. Por eso decidí superar la falta de perdón que estaba experimentando. La Visión G12 no es solo una visión personal, sino que es una visión para toda la familia y usted puede ver eso en nuestras vidas. Junto con nuestro hijo, estamos comprometidos e involucrados en la Visión de nuestra iglesia.

RACHEL

De eso se trata la Visión G12. Por medio de ella nos fortalecemos en la Palabra de Dios, en Su amor por cada uno de nosotros, siendo así aliento para aquellos que nos rodean.

SEAN

¡Gracias a Dios por restaurar a nuestra familia, restaurar nuestro matrimonio y por la Visión G12!

La Visión G12 está haciendo grandes cosas en los Estados Unidos y podemos verlo en Hawai. Dios eligió encender el fuego del avivamiento en este último tiempo y estamos agradecidos porque Dios ha decidido extender Su misericordia y salvación sobre nuestra tierra.

 

Pastores

Art y Kuna Sepúlveda

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