APRENDIENDO A DEPENDER DE DIOS

“Confía en Jehová, y haz el bien”

Salmo 37:3a

 

“Confiar en Dios y hacer el bien..”. Quizás David pensaba esto en el momento cuando enfrentó a Goliat, asombrado al ver que todos los soldados de Saúl se espantaban ante la apariencia imponente del gigante, quien se sentía imbatible y había atemorizado al pueblo de Israel. David había aprendido desde muy pequeño a depender de Dios, había sido guardado de las garras de las fieras al enfrentarlas para proteger el pequeño rebaño de su padre.

Ante el gigante que había atemorizado al pueblo de Israel, decide apoyarse completamente en Dios. Después de recibir la aprobación del rey para enfrentarlo, pide que le permita escoger sus propias armas. Para sorpresa de muchos, elige armas poco convencionales: una honda, unas piedras y una vara de pastor. David tenía la plena certeza de que Dios le daría una victoria contundente sobre Goliat.

Este valiente joven comprendió que aquellos que confían en Dios no serán avergonzados, sino que Él siempre los pondrá en honra ante sus adversarios y les dará la victoria ante ellos. Y basado en su propia experiencia, el salmista nos enseña de una manera práctica cómo podemos salir victoriosos por medio de la fe y la confianza en Dios en cada desafío:

  • DELEITARSE EN DIOS

Para que las oraciones reciban respuesta, debemos cultivar una íntima relación con el Espíritu Santo. Deleitarnos en Él debe ser parte de nuestro diario vivir. Escudriñar las Escrituras y disfrutar de lo que Su Palabra enseña, debería ser nuestra prioridad.

En la medida que nos entreguemos a Dios a través de la oración, disfrutaremos en plenitud Su presencia.

  • GUARDAR SILENCIO ANTE DIOS

Guardar silencio ante Dios es aprender a esperar Su tiempo que es perfecto. Él nunca llega tarde, mas tiene que probar la mente y el corazón. Siempre las circunstancias adversas tratarán de hacernos hablar precipitadamente y sabemos que, cuando se pierde la paciencia, se pueden cometer muchos errores. Aprendamos a esperar en Dios, porque Él nunca llega tarde ni demora Sus promesas, sino que en Su tiempo las cumple.

  • APARTARSE DEL MAL Y HACER EL BIEN

Cada paso que damos presenta dos opciones: el camino correcto o el camino pecaminoso. Debemos proponer en nuestro corazón obrar sin desviar la mirada a derecha ni a izquierda. Escuché decir: “O la Palabra de Dios te aleja del pecado, o el pecado te aleja de la Palabra de Dios”.

La oración es un arma poderosa y es el único medio que Él ha establecido para cambiar vidas, familias, ciudades, naciones y continentes.  Debe aprender a hacer de la oración su estilo de vida, porque esto le permitirá vivir en victoria y por encima de las circunstancias.

Muchas veces pensamos que las circunstancias que nos rodean son más grandes que el mismo Dios, y desfallecemos en la fe y la esperanza en las promesas divinas; pero le invito a que haga un alto en el camino y reflexione en la vida de David, un joven que movió la mano de Dios a su favor, por el simple hecho de tener un corazón dependiente de Él. Mi oración es que pueda descansar y confiar en Dios, porque con toda certeza , Él se encargará de cada situación adversa que le haya rodeado y le dará la victoria frente al enemigo.

 

Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”

(Salmo 37:5).

 

Pastor

César Castellanos

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