¡ABRE EL JARDÍN MÁS HERMOSO!

johannablog

«Tú eres mi jardín privado, tesoro mío, esposa mía, un manantial apartado, una fuente escondida” Cantares 4:12

El día que uno se casa es uno de los días más especiales e importantes de nuestra vida. Recientemente estuve en una de las bodas más hermosas en las que he estado. ¿Será importante celebrar una fiesta así de linda? ¡Por supuesto! pues solo es en el altar donde obtenemos la llave para abrir ese jardín privado del que habla la Palabra.

“Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre” Génesis 2:21-22

En el primer capítulo en la Biblia encontramos al Señor involucrado en un matrimonio, uniendo dos vidas. Uno de los momentos más emocionantes en la celebración de una boda, es cuando la novia va tomada del brazo de su padre hacia el altar y el novio tiene una mirada única y muy especial. En este pasaje de Génesis, podemos imaginar como Eva camina hacia Adán tomada del brazo del Señor, esto quiere decir que la intimidad viene primero entre Dios y el hombre, luego, entre el hombre y la mujer. Por esta razón es muy importante tener una relación sólida con nuestro Padre Celestial antes de disfrutar de la etapa del enamoramiento.

“Después oí voces como el rumor de una inmensa multitud, como el estruendo de una catarata y como el retumbar de potentes truenos, que exclamaban: ¡Aleluya! Ya ha comenzado a reinar el Señor, nuestro Dios Todopoderoso. ¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente” Apocalipsis 19:6-8

El espectáculo que Juan expone en este capítulo es increíble: alabanza, fiesta, música, esplendor y un gozo inimaginable. Todo esto sucede en la boda del hijo del creador del universo, el cielo y la tierra se unen para una fiesta como nunca antes.

Desde Génesis hasta Apocalipsis, desde lo primero que sucede en el Edén hasta lo último que sucede en los Cielos, el tema central es un “Matrimonio” y lo interesante de todo, es el mismo Creador quien lo promueve.

El Padre Dios abre la historia de la humanidad con una boda. Y de la misma manera Jesús abre su ministerio público en una boda. Cuando se acabó el vino, que era algo esencial en el éxito de un buena boda, Jesús tomó unas vasijas de agua y las convirtió en vino, y no cualquier clase de vino, ¡fue el mejor! (Juan 2:10) ¿Qué verdad sacamos de esto? Que los primeros momentos de un matrimonio, marcan para siempre la vida en pareja. Dentro del contexto de esta historia, si se acababa el vino y nada hubiera pasado, los novios habían iniciado su matrimonio con vergüenza, pero vemos como Jesús al realizar este primer milagro dentro de su ministerio, demostró cuánto le importa el éxito de un matrimonio.

NUNCA ES TARDE PARA INVITAR AL SEÑOR A NUESTRO HOGAR. SI ESTÁS SOLTERO, PÍDELE AL SEÑOR QUE FORME A ESA PERSONA Y LA TRAIGA A TU VIDA EN SU TIEMPO

Si eres casado, invita al Señor para que transforme en el mejor vino cualquier tinaja que este en agua y de esta manera venga algo nuevo a tu matrimonio.

Si vives con una persona y aún no te has casado, medita en esta enseñanza y recuerda que es muy importante dar el paso de fe y celebrar su unión delante de Dios en el altar. De esta manera están ofrendando sus vidas al Señor.

Nuestro llamado en este tiempo es levantar matrimonios sólidos en Dios. Sé que Él guiará cada una de nuestras decisiones.

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